El matrimonio LGBT y la fe en Cristo

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Charla dada en la IV Conferencia de Afirmación Argentina, 26 de mayo 2018

Por Eduardo Enrique Barón

En el 2002 me bauticé en la Iglesia, en Valencia, Venezuela. Asistí un tiempo, después viajé a Buenos Aires, y volví a la Iglesia. Conocí al que es mi marido actualmente. Él no es miembro de la Iglesia, pero tuvo la oportunidad, de ir varias veces a la capilla, fue conmigo varias veces, al barrio que me corresponde.

Diversidad. Entendemos que el mundo es diverso, todos cabemos dentro de este mundo. Dios, Nuestro Padre Celestial, nos hizo en diversidad, en todos los reinos, en todas las especies.

El tema que voy a hablar hoy es desde mi perspectiva, desde mi matrimonio. Es decir cómo llevo yo mi matrimonio.

Cuando me bauticé en la Iglesia no me había casado todavía. Al tiempo conocí a Chih_i. Dios me dio la suerte, el privilegio, la bondad, de conocer a una persona que acepta mis creencias, los dos somos cristianos y no comparte todas mis creencias, pero lo acepta. Mi marido pertenece a otra Iglesia, él es de la rama Presbiteriana Protestante y para mí fue un acto muy importante que me acompañara a la capilla algunas veces.

Nosotros pasamos muchas cosas. Yo pasé muchas tormentas, cuando los misioneros iban a la casa, no sabía dónde poner a mi marido, ¿qué les digo? Es un amigo, un primo no les puedo decir porque es chino. Yo soy descendiente de europeos, él es de Taiwan, no me iban a creer…

Tengo una anécdota de una vez que vinieron los misioneros a visitarme, Chih_i estaba en el trabajo, soy docente de plástica en la escuela primaria y no tenía que ir a la escuela ese día, y decidí acompañar a los misioneros. Todos me conocen en el barrio, yo estaba pidiéndole al Padre Celestial que a ninguno de los que me conocen se le escape que estoy casado. ¿Por qué? Porque creo, que todos los mormones LGBT tenemos ese miedo que nos descubran en la Iglesia. Pero no importa lo que digan los demás, nosotros sabemos y sabemos que Nuestro Padre Celestial sabe, y en nuestro ser interior nos dice que estamos obrando bien.

Somos parte de su creación, Él nos creó, así como creó a los animales, las plantas, todo lo que hay en este mundo.

El matrimonio LGBT, por lo menos en mi caso, se puede llevar, sin miedo, sin tener que escondernos, porque yo tengo la esperanza que el Padre Celestial va a hacer que la Iglesia nos va a aceptar.

Una vez me preguntaron: ¿Ustedes de Afirmación, quieren cambiar la doctrina de la Iglesia?

No, no queremos cambiar la doctrina de la Iglesia, sería ilógico porque nosotros creemos en el Libro de Mormón, en la Biblia, en la doctrina de la Iglesia, porque si no creyéramos nos hubiéramos bautizado. Nosotros tenemos fe en nuestra Iglesia y creemos en nuestra Iglesia. Lo que yo creo que buscamos, no solamente los que estamos en Afirmación, sino todos los que estamos en otras Iglesias, que los líderes de nuestras iglesias comprendan, en general, pero sobre todo los que estamos casados, que somos parte de la diversidad y podemos llevar esa relación mientras mantenemos una relación con Nuestro Padre Celestial.

Y podemos con todas nuestras diferencias convivir todos. Podemos convivir en nuestras capillas, en otras iglesias quizás los lugares de adoración tienen otro nombre, pero creo que todos cabemos. Y podemos llevar en paz y armonía nuestra relación con Nuestro Padre Celestial, porque él nos ama a todos.

Y yo estoy seguro que Dios, Nuestro Padre Celestial, me envió a mi marido. Para poder llevar mi matrimonio bien, en armonía, en paz y sano, porque es un matrimonio sano.

El amor sano, puro y de corazón, viene de Nuestro Padre Celestial y es aceptado por Él.

Todo tipo de amor. Amor de pareja, amor de matrimonio. Es amor. En mi caso de matrimonio, porque estoy casado.

Al ser hijos e hijas de Dios, y al aceptar y obrar bien, estamos en paz con Nuestro Padre Celestial, estamos en paz con nuestra Iglesia, en mi caso con la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Hace cuatro años que estoy en Afirmación, pero no es el tiempo lo importante, sino saber aprovechar este espacio. A mí me ha servido mucho en mi matrimonio, gracias a Afirmación tuve el valor de llevar a Chih_i dos veces a la capilla.

Nuestro Padre Celestial nos ama, te quiere a ti, me quiere a mí, a sus hijos e hijas, así yo llevo mi matrimonio feliz.

Me siento alejado y a la vez no, de la Iglesia. Alejado en el sentido físico, por no saber cómo presentar a mi marido, pero cerca porque estoy con el Padre Celestial, y estar cerca del Padre Celestial me une con la Iglesia y une mi matrimonio. Y el amor lo puede todo. El amor jamás dejará de existir, el amor vence barreras, el amor del Padre Celestial siempre está, en nuestras iglesias y en nuestra organización.

Tenemos que seguir en la lucha, porque en algún momento futuro vamos a poder celebrar la igualdad y el respeto a toda la condición humana.

Gracias por haber venido y gracias por escucharme.

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