En la marcha del orgullo de Afirmación en Washington DC celebra la interseccionalidad, la lucha compartida y la resiliencia.

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Escrito por MC

La comunidad LGBTQ + es intrínsecamente interseccional y nuestra lucha es compartida y nuestra resistencia es implacable.

En la ciudad capital del orgullo puede ser más un desfile que una protesta, pero para muchos, la visibilidad sigue siendo un acto de protesta. Comencé a marchar en el desfile con Afirmación y Mormons Building Bridges (Mormones Construyendo Puentes). Fue una parte fundamental en mi proceso de ser honesto y auténtico acerca de quién soy.

En los últimos cinco años de marchar en la capital, me he preguntado: ¿Puedo publicar estas imágenes en las redes sociales? ¿Las personas con las que trabajo lo ven? ¿Puedo publicar este vlog del orgullo? Mis estudiantes pudrían verlo. ¿Y si alguien de la Iglesia lo ve? ¿Está bien compartir esta foto de mi amigo en el desfile? ¿Mi familia asumirá que estoy allí como aliado? ¿Debería dejarlos asumir eso?

Volví a ver fotos de años pasados, y me di cuenta de que no posé en varias fotos de grupo. Este año, no me hice tantas preguntas. Llevaba una camisa con el oso de la alegría delante de un arco iris brillante, reluciente. Compré el pañuelo de arco iris que he querido durante los últimos 5 años. Puse una selección completa de cuentas arco iris durante el desfile y me dirigí de nuevo para la Marcha de la Igualdad LGBT en Washington.

Estas fueron algunas de las frases que más me impresionaron:

  • Nuestra existencia es resistencia.
  • Un recordatorio pacífico de que no seremos silenciados en nuestras comunidades de fe.
  • No se trata sólo de baños, al igual que no se trataba sólo de fuentes de agua[1].
  • Hemos estado en solidaridad con usted. Les pedimos que se solidaricen con nosotros

Como una mujer bastante femenina, nadie sabría que soy bisexual a menos que yo les dijera. Mis compañeros de trabajo piensan que mis pronombres neutros son sólo un producto de mi educación liberal. O tal vez piensen que estoy siendo graciosa. Mis amigos en la Iglesia asumen que soy una aliada. Mi familia asumió que siempre iba para apoyar a un amigo. Creo que he sido, demasiado a menudo, cómplice en mi propia voluntad de invisibilizar mi bisexualidad. Sin embargo, me digo que no es culpa mía que la gente vea lo que quiere ver. Además, cada uno tiene su propio viaje.

Significó mucho para mí escuchar los breves pero poderosos comentarios de Sara Ramírez sobre la visibilidad y la bi-representación. Ella habló directamente a la experiencia bisexual:

«Nuestra experiencia hace que la gente se sienta incómoda… [considerada por algunos] como no lo suficientemente gay o no lo suficientemente heterosexual… haber elegido un lado [o] perjudicial para la causa. Nuestra propia existencia amenaza la hetereonormatividad y el género binario».

Otros oradores representaron las variadas experiencias de la comunidad LGBTQ+: una mujer afroamericana trans que ha superado la falta de vivienda sufrida en su juventud, un inmigrante gay de Guatemala cuya madre renunció a su trabajo y su hogar para mudarse a un país donde su hijo podría vivir una vida más auténtica, y un dos espíritus defensor del agua de Standing Rock. El enfoque en la interseccionalidad podría haberse sentido artificial, pero no lo hizo. Porque, la comunidad LGBTQ + es intrínsecamente interseccional. Como dijo Sara Ramírez: «[Nuestra] posición de igualdad nunca ha sido acerca de una sola persona, sólo una experiencia vivida, o una identidad. Nuestra lucha es compartida y nuestra resistencia es implacable ». La interseccionalidad fue bien pensada y reflexiva.

Este Orgullo fue una poderosa conmemoración de sus raíces, de las que hemos perdido y de la autenticidad de lo que somos. No es suficiente que la gente esté bien con nosotros, siempre y cuando no tengan que vernos.

[1] Las leyes de Jim Crow fueron unas leyes estatales y locales en los Estados Unidos promulgadas entre 1876 y 1965, que propugnaban la segregación racial en todas las instalaciones públicas. Algunos ejemplos de las leyes de Jim Crow fueron la segregación en las escuelas públicas, lugares públicos, transporte público y la segregación de baños y restaurantes, también existían fuentes de agua potable para los blancos y para los negros.

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