Hablemos de la identidad de género

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Por David Mans

Estaba conversando con una amiga hace unos días me preguntó si me veía como hombre o como mujer. Yo no me tomo esa pregunta de manera muy positiva, si te digo que me llamo David, que es un nombre masculino, es porque soy hombre. Entonces se apresuró a aclarar su postura aclarando lo que ella piensa del género, ella dijo: «El género se reconstruye a diario». Como hombre transexual no tengo ninguna objeción en que cada uno construya su propia identidad de género como lo sienta, lo que me llamó la atención del tema es cómo algunas personas cisgénero1 pretenden, muchas veces, etiquetar a todos bajo un mismo concepto. No lo hacen porque sean mezquinas, sino porque no hay cosa más natural que el género para las personas cis, y les cuesta comprender a alguien que tiene conflictos acerca de eso. Yo también tuve que caminar mi propio recorrido para comprenderme y comprender al otro, y una de las cosas que aprendí desde que me acepté como trans, es que este concepto de «género» se parece más a una carpa de circo antes que a un paraguas.

Esta conversación me llevó a meditar en este asunto una vez más.

Homosexual vs. Transexual

Cuando recién salí del armario muchas veces las personas cis asumían que a mí me gustaban las mujeres, por eso me «convertí» en trans, como una forma de «curar» mi homosexualidad (suponían que había vivido como lesbiana), y se sorprendían cuando les contaba que había estado casado con otro hombre por diez años. «¡¿Cómo aguantaste tanto tiempo?!», me preguntaban, con los ojos grandes y sintiendo pena por mí porque pensaban que me había sentido forzado a vivir una relación de mentiras. Entonces yo les explicaba que era bisexual, y todavía no llegaban a comprender por qué era trans. «Si te gustan los hombres, ¿por qué te querés sacar los pechos? A los hombres les gustan los pechos», me dijo el cirujano que consulté para hacerme la mastectomía.

Por eso creo importante aclarar este concepto primero, para todos los que lean este artículo: No hay relación entre ser transexual y ser homosexual, ¿de acuerdo?

Una persona trans puede ser homosexual, pansexual, bisexual, heterosexual, etc. La transexualidad no es la cura para la homosexualidad, ni tampoco una consecuencia.

Tanto la identidad de género como la orientación sexual están unidas en el interior de cada ser humano pero son como dos vías paralelas, recorren lugares parecidos, pero no son la misma cosa.

Usar la empatía

Otra cosa de la que estoy convencido es que una persona cis no puede comprender cabalmente a una persona trans, no digo que no pueda comprenderla nunca, porque si una persona cis ejerce empatía, se toma el tiempo de escuchar las historias, tiene una mente abierta y un corazón sensible, entonces puede llegar a tener una idea bastante clara de cómo se siente una persona trans. En mi experiencia muchas personas cis no lo comprenden a pesar de tener relaciones cercanas con personas trans, pero aún así son capaces de respetarlas algo que es muy importante. Un chico trans comentó una vez que su esposa comprendió cómo se sentía después de ver la película «La chica danesa»; cuando la película terminó ella le preguntó: «¿Así te sentías?», con lágrimas en los ojos.

¿Por qué creo que es muy difícil de comprender para las personas cis? Porque yo mismo no lo comprendía antes de asumirme. No comprendía lo que llevaba dentro, por qué me sentía atrapado, obligado a actuar en un rol que siempre sentí forzado. Cuando veía a las mujeres trans me preguntaba: «¿Por qué esos hombres quieren ser mujeres? Si yo hubiera nacido varón no cambiaría de sexo». ¡Claro que no hubiera cambiado! Ahora entiendo el por qué las chicas trans decidieron hacer la transición en lugar de seguir «siendo hombres». Porque son mujeres.

Como dije, en un momento de mi vida tuve que aceptar que las cosas no eran tan claras ni tan bilaterales como había pensado. En cuestiones de género hay muchos grises, muchos matices de colores, tantos como personas en este mundo. Mi experiencia es solo una, y mi visión del género es uno también, y pueden haber personas que vivan su identidad de género de manera diferente.

La identidad de género es algo que nos acompaña desde que nacemos

Trans género - Franziska Neumeister - https://www.flickr.com/photos/127085184@N05/28631010813/in/photostream/

Foto por: Franziska Neumeister

Para mí, el género es algo con lo que nací, y lo he llevado dentro el resto de mi vida. Hay estudios que apoyan mi punto de vista, como por ejemplo el caso de David Reimer, un chico que nació chico, pero lo criaron como chica, convencidos que la identidad de género era algo que podía aprenderse. Spoiler alert: No funcionó. Nació como Bruce, le cambiaron el nombre a Brenda y terminó su vida como David. No es una historia feliz.

El género no se cambia. Yo no era mujer, nunca lo fui. Yo pretendía ser una mujer, yo mentía y engañaba con mi apariencia, con mis modales imitados, y ejerciendo un rol típicamente sumiso, tal como los hombres cis heterosexuales esperan de una mujer, para seducirlos o para lograr que me ayuden a hacer algo (eso lo extraño un poco). Hoy no trato de engañar a nadie, ahora me muestro tal como soy, llevo mi verdad en mi rostro.

Nadie puede decirte qué o quién eres

Una cosa que solían decirme cuando empecé la transición era que no debía hacerlo, que estaba mejor como mujer, que me iba a quedar sola (se referían a mí en femenino) porque nadie me iba a querer, porque no llegaría a gustarle a nadie, y muchas cosas más. Pero igual seguí adelante, porque no hice la transición para gustarle a nadie, no hice la transición para tener pareja o complacer a las personas. Hice la transición por mí, porque estaba cansado de luchar contra mí mismo, cansado de mentir, cansado de estar triste, anhelaba sentirme libre, lanzarme a la aventura.

Y no me arrepiento. He perdido personas en el camino, amistades, el saludo de ciertos vecinos… Pero todo eso no importa, cuando me miro al espejo y me encuentro, cuando me llaman por mi nombre actual y siento que me hablan a mí, cuando me siento el protagonista de mi propia vida. No hay sentimiento más feliz que este.

La carpa de circo

trans género Marie Blanche Peschard, (1843-1888) By Gaspard-Félix Tournachon - https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=64425161

Marie Blanche Peschard, (1843-1888) By Gaspard-Félix Tournachon, Bibliothèque nationale de France.

Hay muchas experiencias con respecto al género, y no todas las personas trans coinciden en la misma etiqueta.

Conocí a otro varón trans hace un tiempo. Él se viste con ropas unisex, y usa su nombre acortado. No quiere operarse porque se siente cómodo con su cuerpo, y no quiere cambiar su género en su documento, porque no se siente atrapado en un rol que no le corresponde. Si me preguntan a mí, yo diría que él es una persona travesti, no transgénero. Pero él se identifica con la etiqueta transgénero, y yo no puedo imponer mi opinión. Él es un varón trans igual que yo, pero con una perspectiva totalmente diferente sobre qué significa ser trans.

Todas las personas estamos incluidas bajo la carpa de la identidad de género, algunos se agrupan en un sitio y otros en otro. Y eso es algo maravilloso, nadie puede caminar en tus zapatos, nadie puede enseñarte lo que te da tu propia experiencia.

Mi transición y el género

Cuando me di cuenta que era trans me dio mucho miedo, yo quería estar equivocado, no quería pasar por una transición y ser objeto de burlas y discriminación. Por eso me puse a investigar qué es ser trans, cómo se siente una persona trans, y siempre terminaba sintiéndome identificado con sus experiencias. También leí ensayos y estudios hechos a hombres y mujeres trans que trataban de responder una pregunta: ¿qué es el género?

No he encontrado a nadie que sepa la respuesta.

Para que una definición de género sea válida debe incluir al 100% de las personas, y la mayoría de definiciones que se usan (como es en la Iglesia, que según cómo te identificaron cuando naciste, ese es tu género) no abarcan a todas las personas, siempre hay excepciones.

Por ejemplo cuando se dice que si naces con vagina eres mujer y si naces con pene eres hombre, están dejando fuera muchas personas que nacen con los genitales indefinidos (intersexuales).

Si quieren incluir a los intersexuales (es decir, si no se puede saber en el contexto de los genitales entonces recurramos a algo que se presentó primero en el desarrollo de la persona) en la definición probablemente recurran a los cromosomas: «Los que tengan cromosomas XX son niñas, y los que tengan cromosomas XY son varones». Pero esta definición deja fuera a las personas con el síndrome de Sweyer (mujeres con cromosoma XY) y a las personas con el síndrome de Chapelle (hombres con cromosomas XX), con tantas excepciones uno tiende a pensar que los cromosomas mienten.

En este punto se dividen las opiniones entre los cristianos y los que no lo son. Para los cristianos así como Dios te «hizo» es como deberías quedarte, aunque para la mayoría está bien si le ponen un implante coclear a un niño que nació sordo…

Los hombres y mujeres de ciencia han ido un paso más allá buscando la respuesta entre las personas trans que se «sienten» (sienten entre comillas, porque yo creo que va más allá de una «sensación») del otro género. La conclusión que han llegado es que el género es como una imagen mental que está en alguna parte del cerebro (no digo dónde porque no soy neurólogo, y ni siquiera ellos se ponen de acuerdo), y cuando el cerebro percibe la diferencia entre esa imagen mental y la información que recoge de los sentidos es cuando envía señales de que algo está mal.

La transexualidad es, por lo tanto, algo que está más allá de «sentir» que eres hombre o mujer, como si de un capricho se tratara. Hay algo que susurra a la persona que algo no está bien, que algo no encaja en el esquema. Y esta incomodidad, este sentimiento, provoca toda clase de conflictos con la propia identidad; cada vez que te llaman por tu nombre y sientes que no eres tú, cada vez que tus padres o maestros hablan de lo que esperan de ti (que seas madre o padre, que vistas de determinada manera, que te festejen tus quince en el caso de las chicas, que juegues al fútbol si eres chico, etc.) sientes que te están imponiendo un rol que no te pertenece, que choca con lo que eres. Te lleva a extremos como la depresión y a perder las ganas de vivir, te lleva a la desesperación y a no poder encontrar el camino. Para muchas personas trans la transición es la única opción de vida, la otra opción es morir.

Hay más géneros que hombre o mujer

Hay personas que son transgénero y personas cisgénero. Son las más comunes. Pero también hay otras identidades de género menos comunes:

  • Género fluido o genderfluid, son las personas que sienten que su género fluye, que se reinicia cada día (tal como decía mi amiga). A veces se sienten mejor expresándose como hombres y otras veces como mujeres. En este espectro hay quienes cambian su expresión de género según su percepción de sí mismos.
  • Agénero, son los que no tienen género. No son hombres, ni mujeres, ni nada intermedio.
  • Personas de género variante o genderqueer, son personas que mezclan en su cuerpo los componentes típicos de ambos géneros, puede verse como mujer y tener barba, o ser un hombre con un vestido, maquillado y tacos altos. Estas personas no pretenden ser «del otro sexo», sino que no se sienten identificados totalmente con el sexo asignado al nacer.
  • Expresión de género, es todo lo que mostramos al mundo que nos identifican como de un género u otro, Por ejemplo, la voz aguda, el cabello largo, la cara lampiña, las caderas anchas y los vestidos identifican a una mujer; y la voz grave, la barba, zapatos sin taco, y cara sin maquillaje identifican a los hombres. Los travestis son los que usan la expresión de género del sexo opuesto pero no desean cambiar de género; pueden hacerlo en ciertas ocasiones o de manera permanente.

Seguramente me dejo algo fuera de esta descripción, pero este es un pantallazo a los más comunes, a los que nos encontramos más seguido.

En conclusión

La primer cosa que debemos tener en cuenta cuando hablamos del género es que debemos respetar las decisiones de la otra persona. Si tenemos curiosidad no es malo preguntar, muchas personas que viven su género de manera diferente a la norma saben que para los que no tienen esta experiencia es difícil de entender y de asimilar. Si ves a una persona que, según tu opinión, es un varón, pero te pide que la llames por un nombre femenino y la trates en femenino, entonces hazlo (no cuesta nada). Y si te quedas un poquito más al lado de esa persona, charlando de cualquier cosa, podrás percibir que estás hablando con una mujer. Sí, porque así como las personas «sentimos» nuestro propio género (para las personas cis es el sentimiento más común) también podemos «sentir» el género de la otra persona.

Las personas trans estamos acostumbradas a ser tratadas mal, a ser ridiculizadas y discriminadas, por eso, en general, una persona trans no va a confiar en un extraño en el primer encuentro. De hecho algunas personas trans se ocultan, si pueden. Si tienes paciencia y demuestras respeto entonces te puedes ganar un amigo o amiga de por vida. Algunas de las personas trans que conozco son las más maravillosas personas que han pisado y pisan este mundo.

 

1 Cisgénero (abreviado cis- ) es un neologismo y tecnicismo de origen alemán propio del campo interdisciplinario de los estudios de género, término que es utilizado para hacer referencia a aquellos individuos cuya identidad de género coincide con el sexo que les fue asignado en el momento del nacimiento.​ Lo opuesto a cisgénero es denominado transgénero. (Sacado de Wikipedia)

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