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Haz que aquellos con quienes te cruzas sepan que son importantes, necesarios, escuchados y vistos

Peter Moosman Hug a Latter Gay Saint

Por Peter Moosman

Enviado a Afirmación después de la reversión de la política de Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días de noviembre de 2015 que prohibieron que los hijos de padres LGBTQ sean bendecidos y bautizados y rotuló como apóstatas a los miembros de la Iglesia que entran en matrimonios con personas del mismo sexo. Estos cambios se conocieron dentro de la comunidad mormona LGBTQ como la «política de exclusión», «política de noviembre de 2015» o «PoX». El día después de que se anunció la reversión de esta política, Nathan Kitchen, presidente de Afirmación, invitó a todos los que deseen compartir sus sentimientos auténticos y experiencias de dolor, ira, alivio, tristeza, felicidad, confusión, sea lo que sea lo que hayan sentido con la reversión de esta política. «Como Presidente de Afirmación, quiero estar seguro de que Afirmación no te oculta, ni a ti ni a tus experiencias, a medida que avanzamos.», escribió Kitchen en su invitación. Si tienes una historia para compartir acerca de la reversión de la política de exclusión, por favor envíelo a [email protected] También puede leer otras historias de la reversión de la política de exclusión.

¡Qué interesante momento para estar vivo…!

He estado tomando en cuenta los pensamientos y sentimientos de la gente, considerando los míos, y, simplemente, después de este cambio de política, he estado en la montaña rusa. Para aumentar la intensidad, de alguna manera me convertí en una cara de la reversión de la política (gracias Buzzfeed News y Apple News) para mucha gente. Haré lo mejor que pueda para centrarme en lo positivo, aunque respeto y honro completamente los sentimientos y experiencias de todos, positivos y negativos, altos y bajos.

Para recapitular: En 2015, salí del closet con variadas experiencias. Me recibieron con mucho amor y muchos malentendidos. Para magnificar el malentendido, el 5 de noviembre trajo a la comunidad LGBTQ mormona y/o Santo de los Últimos Días el terremoto: las personas en relaciones homosexuales eran apóstatas y sus hijos no podían ser bautizados (una simplificación drástica de la política, pero se entiende la idea ). Los malentendidos, la fuerte crítica, la división y el conflicto se hicieron más dolorosos que nunca, especialmente para una persona con ojos llenos de esperanza que acababa de salir del armario.

Tenía que hacer algo.

La siguiente Conferencia General saludé a los asistentes a la conferencia con abrazos mientras sostenía el letrero: «ABRAZA A UN MORMÓN GAY». Todo lo que quería era que los miembros heterosexuales de la Iglesia vieran que, a pesar de lo que implicaba la política, había miembros queer que querían adorar junto a ellos con seguridad. Que no estábamos tratando de destruir a la familia. Que no éramos desviados que estaban destruyendo sus creencias. Buscábamos la Verdad, las interacciones con lo Divino, y solo queríamos ser comprendidos y amados como cualquier otra persona. ¡Que había mormones queer y solo queremos un abrazo!

También quería que los miembros queer tuvieran un atisbo de esperanza de que no estaban solos. Sabía cómo era la vida en el armario: oscura, solitaria y fracasada. Si pudiera exponerme a aquellos que estaban experimentando la miseria que sentía y ayudarles a sentirse un poco (o mucho) menos solos, mi misión se cumpliría. La representación y la visibilidad son importantes, y quería estar allí para aquellos que necesitaban a alguien. No fue mucho, pero un abrazo puede llegar muy lejos. O simplemente una sonrisa y un saludo con la mano. Lo que yo pueda dar a la gente.

Todavía recuerdo a la joven que se me acercó en la primera hora de inicio. Me susurró que era pansexual y que no sabía qué hacer como miembro de la Iglesia. Hablamos por un breve momento acerca de tener esperanza, crear confianza y el poder de la autenticidad. Ella parecía tener un nuevo brillo sobre ella cuando caminaba de regreso a su grupo. Fue una experiencia tan hermosa.

Desde entonces, probablemente he dado miles de abrazos. He escuchado tantas historias increíbles, testimonios, luchas, preguntas, etc. Algunos en un susurro durante un abrazo y otros durante una larga conversación en la esquina o en mensajes privados online. No puedo expresar lo gratificante que es hacer este trabajo: este ministerio, si se me permite llamarlo así. Quiero agradecer a cada persona que ha sido vulnerable conmigo, ha compartido un momento conmigo, me ha enseñado e intercambiado esperanza conmigo a través de este proyecto de abrazos.

Tres años y medio después, la política degradante, dolorosa y usada como arma, finalmente se anula. Hay muchas razones para celebrar tal cambio, pero muchos de nosotros todavía estamos sufriendo. Aún así, la institución ha dado un paso adelante.

Buzzfeed usó una foto de mí y mi letrero «ABRAZA A UN MORMÓN GAY» en su artículo, y Apple News compartió el artículo en sus Historias Principales bajo una historia de Trump. No hace falta decir que, de alguna manera, mi rostro se ha unido a la noticia del cambio de política y mis sentimientos son una mezcla de ideas. MUCHAS personas vieron esta historia y mi cara es lo que primero vieron. Se adjunta mucha emoción negativa a esta historia y mi rostro está conectado a esa emoción. Se adjunta mucha emoción positiva a la historia y también estoy conectado a eso. Honro toda la emoción y el sentimiento y las experiencias que entraron en esto.

En última instancia, espero que mi pequeño ministerio y el final de esta política estén íntimamente relacionados. Espero poder ayudar a cambiar los corazones y las mentes lo suficiente como para tener un impacto positivo en esta institución y en las experiencias que tienen sus miembros en relación con la inclusión y la accesibilidad queer. Espero que haya ayudado a la visibilidad queer lo suficiente como para afectar los corazones de los 15 (el Quórum de los Doce Apóstoles y la Primera Presidencia). Lo que es más importante, sin embargo, espero que la vida de los miembros queer (y los post-miembros) se haya visto afectada positivamente por este trabajo.

Por supuesto, solo la esperanza no sanará al mundo… ¡Tenemos que actuar! Entonces, mejor los veo este fin de semana para un abrazo. Estaré en la esquina sureste del Centro de Conferencias dando abrazos una hora antes y una hora después de cada sesión (si el tiempo y la salud mental lo permiten) con mi nuevo letrero: «ABRACE A UN SANTO DE LOS ÚLTIMOS DÍAS».

Considera el poder de un abrazo este fin de semana. Encuentra a alguien que pueda beneficiarse y vierte tu amor en cada centímetro de los abrazos que das. Deje que aquellos con quienes se cruce sepan que son importantes, necesarios, escuchados y vistos. Es lo menos que podemos hacer durante estos complicados días.

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