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¿Qué yugo lleva tu corazón?

Escrito por Társio Benício

Hombre trans miembro de Afirmación Pernambuco

#TransReflexivE

 

Hoy quiero hablar de algo que hace muchos años leo, pienso, siento, pero en los últimos días no ha salido de mi mente, la gratitud.

No, de ninguna manera quiero hacer una evangelización de ella, sino una reflexión. No es raro quejamos de los parientes, principalmente aquellos que nos crearon, educaron, nos alimentaron, vistieron, cuidaron nuestras enfermedades, nuestros miedos infantiles (sé que hay excepciones), sin embargo, solemos mirar donde nos falta, no donde ellos nos dan. ¿Han hablado con una madre o padre? Están siempre en estado de alerta, nunca más duermen del mismo modo después de la venida de su hijo o hija.

¿Su familia se equivocó mucho con usted? ¿Es una familia disfuncional? ¿Tóxica? No creo que tu «penar» es exclusivo, muchos pasan por lo mismo que tú, la cuestión es ¿qué haces para salir de esa situación? Murmurar solamente, hablar de lo mism con uno y otro, no cambiará tu caso, la fe sin obras, lo siento mucho, es muerta hermano o hermana. Cuando simplemente no sabemos qué hacer, si no tienes ninguna creencia, busca a alguien de más edad, en quien confiar, hay personas que tienen experiencia en la vida, que probablemente tú no tienes. Aunque tengas fe, no menosprecies la sabiduría de los mayores, es valiosa.

No te quedes con la actitud de víctima, cuida de tus heridas, si no puedes lidiar con ellas sólo busque ayuda profesional. Intentar curarse viviendo en el mismo lugar donde te has herido, es algo prácticamente imposible, busca salir de ese lugar. En cuanto a tu familia, ellos nunca dejaron de serlo, no quiera ser el/la «justiciero/a que los va a hacer pagar», como mínimo piensa en agradecerles por haberte dado la oportunidad de llegar hasta donde estás ahora, la vida se encargará de dar los «debidos cuidados que merecen». Cierra este círculo, pues si cargas odio, rencor, etc., el eterno enfermo serás solamente tú.

¿Y quién no consigue sentirse agradecido, aunque sea en la adversidad, con las personas que son verdaderamente cercanas, tan real como los demás…? Entiende, no es olvidar, es mirar lo que se ha hecho y no sentir más dolor, es dejar de concentrarse en las cosas malas, poder mirarlas como adversidades, y pasar a observar destacadamente las cosas positivas. Vive el presente sin el peso del pasado. Yu mente y el corazón les agradecerán la paz que recibirán. Sólo tú eres capaz de construir tu propia escalera de la resiliencia. Emana la paz, sé gentil, practica la gratitud.

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