Blog, Excluido del hogar

Una puerta se abrió, pero hay demasiados corazones rotos

Door Open with Key

Por Glenn McRae

Enviado a Afirmación después de la reversión de la política de Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días de noviembre de 2015 que prohibieron que los hijos de padres LGBTQ sean bendecidos y bautizados y rotuló como apóstatas a los miembros de la Iglesia que entran en matrimonios con personas del mismo sexo. Estos cambios se conocieron dentro de la comunidad mormona LGBTQ como la «política de exclusión», «política de noviembre de 2015» o «PoX». El día después de que se anunció la reversión de esta política, Nathan Kitchen, presidente de Afirmación, invitó a todos los que deseen compartir sus sentimientos auténticos y experiencias de dolor, ira, alivio, tristeza, felicidad, confusión, sea lo que sea lo que hayan sentido con la reversión de esta política. «Como Presidente de Afirmación, quiero estar seguro de que Afirmación no te oculta, ni a ti ni a tus experiencias, a medida que avanzamos.», escribió Kitchen en su invitación. Si tienes una historia para compartir acerca de la reversión de la política de exclusión, por favor envíelo a [email protected] También puede leer otras historias de la reversión de la política de exclusión.

Mi nombre es Glenn, soy un hombre gay y trato de seguir siendo miembro de la Iglesia. Estoy mayormente confundido acerca de cómo me siento.

Hace tres años y medio, no formaba parte de la comunidad LGBTQ. Definitivamente soy gay, y lo he sido toda mi vida. Preparándome para mi misión SUD en 2013, había matado con éxito la parte gay en mí. Cuando volví a casa en 2015, estaba seguro de que me iba a casar con una mujer. Nunca había escuchado el punto de vista de una persona gay. Yo «lo sabía todo». Yo era un misionero regresado después de todo.

Ese noviembre, no me sorprendió nada la política. Yo “entendí” por qué Dios querría hacer eso. Pensé que protegía a los niños de parejas del mismo sexo de la angustia psicológica que sucedería, al venir de un hogar amoroso a una Iglesia que les decía que sus padres eran pecadores y que no estarían con ellos para siempre. Yo “entendí” que Dios proporcionaría una manera para que los miembros LGBTQ vivieran felices y obedientes.

Justo un poco más de un años atrás, finalmente llegué a un acuerdo con mi sexualidad. La historia completa puedes leerla en mi blog. Finalmente, soy parte de la comunidad LGBTQ, y he llegado a conocer almas hermosas y maravillosas. Durante el año pasado, finalmente llegué a un acuerdo con quién creo que es Dios y cómo nos ama. Me pregunto cómo podría convencer a una persona LGBTQ para que se uniera a la Iglesia, sabiendo que serían expulsados nuevamente por ser quienes son.

Entonces, el 4 de abril de 2019, estaba emocionado porque se había abierto una puerta. Hablé con mi novio para ver cómo se sentía. Él también estaba emocionado. Pero luego leo más y más opiniones sobre la reversión de la política. Tantos corazones rotos, corazones enojados y corazones amargados. Debido a donde estaba hace tres años y medio, no puedo compartir ese dolor porque esta política solo me ha afectado una vez.

Siento pena por no poder conectarme con la gente hermosa que he llegado a conocer. No me siento dolido como ellos. En cierto modo, siento que he decepcionado a la comunidad, aunque todavía soy nuevo en la experiencia LGBTQ.

Pero todavía siento una esperanza para las cosas por venir. Puede que volvamos a esta como en el 2015, pero al menos nos dirigimos de nuevo en la dirección correcta.

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